#ElMiamiReview

Lo que no se dice pero se sabe: Kathy Serrano y la violencia como latido de fondo

En Húmedos, sucios y violentos, Kathy Serrano ofrece una serie de cuentos breves donde la violencia no irrumpe con estruendo: ya está ahí desde antes de que empiece la narración. Se respira en los silencios, en las miradas evitadas, en las rutinas que parecen normales pero no lo son. El libro se mueve en el terreno de lo doméstico, de lo íntimo, pero lo que aparece en escena es cualquier cosa menos apacible. La tensión como forma Los relatos están construidos con una economía notable. En unas pocas páginas —a veces incluso en media— Serrano logra delinear un universo completo. No hay tiempo para explicar demasiado: se entra directo en

Loading

Continuar »

Cuando las jaulas se abren: visiones del fin en El inventario de las naves

El inventario de las naves (Sudaquia Editores, 2014), de Alexis Iparraguirre, es una colección que puede y debe leerse como una novela de fin del mundo contada en capítulos dislocados. O quizás como la bitácora de una ciudad que se descompone a medida que las mentes de sus habitantes se sumergen en estados alterados de conciencia. Jaulas y pájaros: abrir con el vértigo Desde su primer cuento, “Sábado”, Iparraguirre nos introduce en una Lima ficticia, enrarecida por una droga sintética llamada “menos”. Adolescentes vagan entre la niebla y el olor a marismas mientras trafican polvo azul que promete “hombres con alas, pirámides con miles de ojos, seres que parecen dioses”.

Loading

Continuar »

Texarkana: los bordes invisibles de lo real

En Texarkana, Iván Parra García traza un mapa de lo invisible: ese territorio donde la vida cotidiana se fractura en silencio, como una fisura en el suelo después de un temblor. Relatos breves, todos unidos por un aire denso y crepuscular, componen este libro publicado por Sudaquia Editores. Hay un pueblo que funciona como escenario central —Texarkana—, pero también hay una atmósfera: el rumor constante de que algo se está por quebrar. Y cuando se quiebra, lo hace sin estridencias, como si la tragedia fuera rutina. Una constelación de historiasEl volumen abre con “Resplandor de una desaparición”, donde el padre Rochester observa unas aves metálicas que sobrevuelan el cielo del

Loading

Continuar »

Amor, éxtasis y derrota: una mujer hecha de pistas electrónicas

  En Electrónica, Enzo Maqueira compone una novela arrolladora, narrada con ritmo de after y sensibilidad de confesionario, donde una mujer de treinta y tantos —docente universitaria, exfiestera, drogona reformada, pareja en declive, hija cuidando a un padre enfermo— se obsesiona con un alumno adolescente llamado Rabec. Pero decir que Electrónica trata sobre una profesora que se enamora de un pibe de 18 es reducir brutalmente el alcance emocional, generacional y narrativo de esta novela cargada de nostalgia, sustancias, música y tiempo. Un viaje interior con base en la pista La voz narrativa, siempre cercana al monólogo interior, le da cuerpo y alma a la protagonista. No tiene nombre (o

Loading

Continuar »

Miami entre sombras: “El ocaso” de Andrés Hernández Alende

Una ciudad, un hombre y una herida que no cierra. “El ocaso”, novela de Andrés Hernández Alende, es más que un relato detectivesco ambientado en Miami: es una elegía urbana sobre la desilusión, la memoria y la trampa del sueño americano. Con una prosa ágil, enérgica y profundamente melancólica, Hernández Alende construye un retrato áspero de una ciudad que brilla por fuera y sangra por dentro. Un detective sin glamour Fernando Estrada, ex policía y detective privado, es el narrador desencantado de esta historia. Lejos del heroísmo romántico de Marlowe o Spade, Fernando se desliza por los bajos fondos de Miami con el cinismo de quien ha visto demasiado y

Loading

Continuar »

Furia, nostalgia y cenizas: el incendio interior de “Veneno”

  ¿Puede una vida entera explicarse por una sola noche de fuego? ¿Y puede un crimen redibujar el mapa emocional de un país? En Veneno, Hugo Fontana nos entrega una novela que es, al mismo tiempo, una crónica febril, una carta de despedida y un canto oscuro a la errancia. Un crimen y mil respuestas rotas La historia parte de un hecho brutal: un uruguayo, Jorge Eduardo González Broemberg —“Tapita” para sus amigos—, es ejecutado por inyección letal en Texas tras provocar un incendio en un hotel donde mueren veinte personas, en su mayoría homosexuales. Pero la novela no se agota en ese suceso. Fontana no escribe una novela policial,

Loading

Continuar »

“La Frontera Sur”: el abismo que separa, el secreto que une

Hay novelas que parecen escritas para rasgar la piel de una época. La Frontera Sur, del escritor español José Luis Muñoz, no se contenta con narrar la violencia: la disecciona, la encarna, la empuja al límite. A través de un doble escenario —Los Ángeles y Tijuana—, la obra construye un espejo cruzado entre dos mundos: el del privilegio blanco que se descompone en silencio, y el del hambre que grita al otro lado de la línea. Pero ese espejo, además, guarda un reflejo secreto: un vínculo oculto, incestuoso y devastador, que une a sus protagonistas más allá de toda frontera. El confort hueco de Mike Demon Mike Demon vive en

Loading

Continuar »

Los que no sueñan el sueño americano

Desde la primera página, La ciudad de los hoteles vacíos incomoda y atrae. Gonzalo Baeza no pretende edulcorar la experiencia del migrante latinoamericano en Estados Unidos; por el contrario, la sumerge en barro, gasolina, perros bravos, trailers oxidados y moteles de paso. Este conjunto de relatos da cuenta del desarraigo desde un realismo seco, mordaz, de líneas cortadas como latigazos. Es un retrato de quienes no encuentran lugar ni en su país de origen ni en el país de acogida. Extranjeros eternos, condenados a dormir con un ojo abierto. Geografía de la intemperie Los cuentos del libro se sitúan en ciudades norteamericanas que rara vez figuran en la literatura migrante:

Loading

Continuar »

La patria portátil de Claudia Salazar

“Me gusta la idea del caracol, que lleva consigo su casa.” Claudia Salazar Jiménez no escribe sobre la migración como quien documenta un fenómeno, sino como quien lleva en la piel la marca persistente del tránsito. En Migrar y otras artes. Escritos fuera de lugar, la autora peruana nos ofrece una bitácora íntima, fragmentaria y luminosa, escrita desde los bordes: de países, de géneros literarios, de identidades que no encajan del todo. Este no es un libro de memorias. Tampoco es exactamente un diario, ni un ensayo, ni una crónica. Es, más bien, un costurero: retazos de experiencias que se entrelazan sin orden cronológico pero con una lógica interna profundamente

Loading

Continuar »

La herida y la máscara: cuerpos en fuga en Antifaces

Una ciudad, ocho mujeres, mil silencios En Antifaces, Jennifer Thorndike construye un paisaje emocional hecho de fragmentos, rupturas y evocaciones apenas sostenidas. Son ocho cuentos, pero podrían ser uno solo que se descompone en distintas voces, cada una con su tono herido, íntimo, urgente. El hilo común es el cuerpo: su desgaste, su memoria, su resistencia. Lo que se arrastra y no se dice En “NY Doesn’t Love You”, la ciudad no ama, no abraza: observa. Una mujer deambula mientras arrastra consigo un duelo imposible, una rabia no nombrada, una extranjería que no es solo geográfica. Como en muchos cuentos del libro, lo que duele no se dice, se insinúa.

Loading

Continuar »
No hay más entradas

Lo que no se dice pero se sabe: Kathy Serrano y la violencia como latido de fondo

En Húmedos, sucios y violentos, Kathy Serrano ofrece una serie de cuentos breves donde la violencia no irrumpe con estruendo: ya está ahí desde antes de que empiece la narración. Se respira en los silencios, en las miradas evitadas, en las rutinas que parecen normales pero no lo son. El libro se mueve en el terreno de lo doméstico, de lo íntimo, pero lo que aparece en escena es cualquier cosa menos apacible. La tensión como forma Los relatos están construidos con una economía notable. En unas pocas páginas —a veces incluso en media— Serrano logra delinear un universo completo. No hay tiempo para explicar demasiado: se entra directo en

Loading

Continuar »

Cuando las jaulas se abren: visiones del fin en El inventario de las naves

El inventario de las naves (Sudaquia Editores, 2014), de Alexis Iparraguirre, es una colección que puede y debe leerse como una novela de fin del mundo contada en capítulos dislocados. O quizás como la bitácora de una ciudad que se descompone a medida que las mentes de sus habitantes se sumergen en estados alterados de conciencia. Jaulas y pájaros: abrir con el vértigo Desde su primer cuento, “Sábado”, Iparraguirre nos introduce en una Lima ficticia, enrarecida por una droga sintética llamada “menos”. Adolescentes vagan entre la niebla y el olor a marismas mientras trafican polvo azul que promete “hombres con alas, pirámides con miles de ojos, seres que parecen dioses”.

Loading

Continuar »

Texarkana: los bordes invisibles de lo real

En Texarkana, Iván Parra García traza un mapa de lo invisible: ese territorio donde la vida cotidiana se fractura en silencio, como una fisura en el suelo después de un temblor. Relatos breves, todos unidos por un aire denso y crepuscular, componen este libro publicado por Sudaquia Editores. Hay un pueblo que funciona como escenario central —Texarkana—, pero también hay una atmósfera: el rumor constante de que algo se está por quebrar. Y cuando se quiebra, lo hace sin estridencias, como si la tragedia fuera rutina. Una constelación de historiasEl volumen abre con “Resplandor de una desaparición”, donde el padre Rochester observa unas aves metálicas que sobrevuelan el cielo del

Loading

Continuar »

Amor, éxtasis y derrota: una mujer hecha de pistas electrónicas

  En Electrónica, Enzo Maqueira compone una novela arrolladora, narrada con ritmo de after y sensibilidad de confesionario, donde una mujer de treinta y tantos —docente universitaria, exfiestera, drogona reformada, pareja en declive, hija cuidando a un padre enfermo— se obsesiona con un alumno adolescente llamado Rabec. Pero decir que Electrónica trata sobre una profesora que se enamora de un pibe de 18 es reducir brutalmente el alcance emocional, generacional y narrativo de esta novela cargada de nostalgia, sustancias, música y tiempo. Un viaje interior con base en la pista La voz narrativa, siempre cercana al monólogo interior, le da cuerpo y alma a la protagonista. No tiene nombre (o

Loading

Continuar »

Miami entre sombras: “El ocaso” de Andrés Hernández Alende

Una ciudad, un hombre y una herida que no cierra. “El ocaso”, novela de Andrés Hernández Alende, es más que un relato detectivesco ambientado en Miami: es una elegía urbana sobre la desilusión, la memoria y la trampa del sueño americano. Con una prosa ágil, enérgica y profundamente melancólica, Hernández Alende construye un retrato áspero de una ciudad que brilla por fuera y sangra por dentro. Un detective sin glamour Fernando Estrada, ex policía y detective privado, es el narrador desencantado de esta historia. Lejos del heroísmo romántico de Marlowe o Spade, Fernando se desliza por los bajos fondos de Miami con el cinismo de quien ha visto demasiado y

Loading

Continuar »

Furia, nostalgia y cenizas: el incendio interior de “Veneno”

  ¿Puede una vida entera explicarse por una sola noche de fuego? ¿Y puede un crimen redibujar el mapa emocional de un país? En Veneno, Hugo Fontana nos entrega una novela que es, al mismo tiempo, una crónica febril, una carta de despedida y un canto oscuro a la errancia. Un crimen y mil respuestas rotas La historia parte de un hecho brutal: un uruguayo, Jorge Eduardo González Broemberg —“Tapita” para sus amigos—, es ejecutado por inyección letal en Texas tras provocar un incendio en un hotel donde mueren veinte personas, en su mayoría homosexuales. Pero la novela no se agota en ese suceso. Fontana no escribe una novela policial,

Loading

Continuar »

“La Frontera Sur”: el abismo que separa, el secreto que une

Hay novelas que parecen escritas para rasgar la piel de una época. La Frontera Sur, del escritor español José Luis Muñoz, no se contenta con narrar la violencia: la disecciona, la encarna, la empuja al límite. A través de un doble escenario —Los Ángeles y Tijuana—, la obra construye un espejo cruzado entre dos mundos: el del privilegio blanco que se descompone en silencio, y el del hambre que grita al otro lado de la línea. Pero ese espejo, además, guarda un reflejo secreto: un vínculo oculto, incestuoso y devastador, que une a sus protagonistas más allá de toda frontera. El confort hueco de Mike Demon Mike Demon vive en

Loading

Continuar »

Los que no sueñan el sueño americano

Desde la primera página, La ciudad de los hoteles vacíos incomoda y atrae. Gonzalo Baeza no pretende edulcorar la experiencia del migrante latinoamericano en Estados Unidos; por el contrario, la sumerge en barro, gasolina, perros bravos, trailers oxidados y moteles de paso. Este conjunto de relatos da cuenta del desarraigo desde un realismo seco, mordaz, de líneas cortadas como latigazos. Es un retrato de quienes no encuentran lugar ni en su país de origen ni en el país de acogida. Extranjeros eternos, condenados a dormir con un ojo abierto. Geografía de la intemperie Los cuentos del libro se sitúan en ciudades norteamericanas que rara vez figuran en la literatura migrante:

Loading

Continuar »

La patria portátil de Claudia Salazar

“Me gusta la idea del caracol, que lleva consigo su casa.” Claudia Salazar Jiménez no escribe sobre la migración como quien documenta un fenómeno, sino como quien lleva en la piel la marca persistente del tránsito. En Migrar y otras artes. Escritos fuera de lugar, la autora peruana nos ofrece una bitácora íntima, fragmentaria y luminosa, escrita desde los bordes: de países, de géneros literarios, de identidades que no encajan del todo. Este no es un libro de memorias. Tampoco es exactamente un diario, ni un ensayo, ni una crónica. Es, más bien, un costurero: retazos de experiencias que se entrelazan sin orden cronológico pero con una lógica interna profundamente

Loading

Continuar »

La herida y la máscara: cuerpos en fuga en Antifaces

Una ciudad, ocho mujeres, mil silencios En Antifaces, Jennifer Thorndike construye un paisaje emocional hecho de fragmentos, rupturas y evocaciones apenas sostenidas. Son ocho cuentos, pero podrían ser uno solo que se descompone en distintas voces, cada una con su tono herido, íntimo, urgente. El hilo común es el cuerpo: su desgaste, su memoria, su resistencia. Lo que se arrastra y no se dice En “NY Doesn’t Love You”, la ciudad no ama, no abraza: observa. Una mujer deambula mientras arrastra consigo un duelo imposible, una rabia no nombrada, una extranjería que no es solo geográfica. Como en muchos cuentos del libro, lo que duele no se dice, se insinúa.

Loading

Continuar »
No hay más entradas